Donde siempre es buen momento.
Desayuno, café, comida, cena y drinks en un espacio que cambia contigo a lo largo del día.
OKAL, de la mañana a la noche
OKAL nace para acompañar distintos momentos del día. Puedes venir por un desayuno, una comida para compartir, una pausa con café o una cena que se alarga entre drinks. La cocina, la luz y la música cambian; la sensación de estar en el lugar correcto permanece.
Tres momentos del día
Pan de masa madre, desayunos mexicanos contemporáneos, bowls, café y bebidas que hacen que el día empiece bien.
Mañanas
Entradas, ensaladas, pastas, tacos, pizzas y platos para compartir, acompañados por café de especialidad y una barra que empieza a despertar.
Tardes
Noches
Cena, mixología de autor y un ambiente más íntimo para conversar, compartir y quedarse un poco más.
Elaboramos en casa nuestras salsas, aderezos, encurtidos, granola, yogurt y cada preparación que da vida al menú. Nuestros panes brioche, hogaza y masa de pizza nacen con Tobías, nuestra masa madre de siete años, que ha viajado con nosotros y hoy vive en esta cocina. Fermentamos lentamente cada pieza porque creemos que lo simple y natural es lo que mejor nos hace.
Todo empieza mucho antes del plato
Una cocina que cambia con el día
Mexicana contemporánea, cercana y sin rigidez: equilibrada cuando lo buscas, indulgente cuando se antoja y siempre hecha para disfrutarse.
El café de especialidad acompaña las mañanas y las pausas de la tarde; la mixología de autor aparece cuando el día cambia de tono. A partir de frutas, flores, especias y botánicos —como cardamomo o lavanda— desarrollamos infusiones, fermentos y mezclas frescas, aromáticas y con identidad OKAL.
La barra también tiene su propio ritmo
La hospitalidad también se prepara
Antes del primer café y del primer platillo, hay un equipo afinando cada detalle. Cocina, barra y servicio trabajan para que cada visita se sienta natural, cercana y consistente.
Nos vemos en OKAL
Ven por lo que se te antoje. Quédate por cómo se siente.